El Gobierno de Andorra ha hecho oficial el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para el año 2026, que ya es de aplicación. El aumento ha sido del 5,4%, el doble de la variación del Índice de Precios de Consumo (IPC) de 2025, que se ha situado en el 2,7%, según los datos publicados por las estadísticas oficiales del país.
Con esta actualización, el nuevo salario mínimo queda fijado en 1.525,33.-eur mensuales para una jornada completa de 40 horas semanales, lo que equivale a 8,80.-eur por hora. Esta cifra permite superar claramente el umbral de los 1.500.-eur mensuales y consolida una tendencia de crecimiento sostenido del salario mínimo registrada durante los últimos años.
¿Por qué este aumento es relevante?
El incremento se ha calculado aplicando el doble del IPC oficial de 2025, de acuerdo con el mecanismo previsto por la normativa vigente. El objetivo principal de esta fórmula es evitar que los salarios más bajos pierdan poder adquisitivo frente a la evolución del coste de la vida, garantizando una protección efectiva de los trabajadores con rentas más reducidas.
Esta subida supera de manera clara el aumento del IPC, que se ha mantenido en el 2,7%, y pone de manifiesto la voluntad del Gobierno de reforzar los salarios mínimos más allá de una simple actualización inflacionaria, apostando por una mejora real de las condiciones económicas de los trabajadores.
Contexto y evolución en los últimos años
Desde 2019, el salario mínimo en Andorra ha experimentado una evolución claramente ascendente, con incrementos reiterados por encima de la inflación. En este período, el SMI ha pasado de unos 1.050.-eur mensuales a superar los 1.500.-eur, lo que supone un incremento acumulado de entre el 45% y el 50%.
Esta trayectoria se enmarca en una política social orientada a acercar el salario mínimo al 60% del salario medio nacional, tal como recomienda la Carta Social Europea. Los últimos datos indican que el salario mínimo ya se sitúa en torno al 58% del salario medio, un indicador que refleja un avance significativo hacia un modelo salarial más equilibrado y alineado con los estándares europeos.